Por Alejandro Soto Domínguez

18 de agosto del 2014

SÉPTIMA PARTE

  • El Programa Sectorial de Trabajo y Previsión Social no abordo el tema central de la problemática laboral: las remuneraciones de la mano de obra y por lo tanto el poder adquisitivo del Salario Mínimo (SM);
  • Jesús Alfonso Navarrete, Srio. de STPS y Agustín Carstens, Gobernador del Banco de México, se manifestaron en contra de los incrementos de los SM. Los líderes sindicales con un silencio vergonzoso;
  • En los últimos tres años y medio, se incrementó el número de personas ocupadas con salarios de hambre y por el contrario el personal bien remunerado disminuyo.

 

Gracias a Vocero de la Provincia, en la anterior colaboración abordamos el Programa Sectorial de Trabajo y Previsión Social, donde afirmamos que este tema reviste de especial interés por la creciente inequitativa distribución del ingreso, en contra de la mayoría y a favor de unos cuentos. Situación que es ampliamente comentada por organismos internacionales, así también por intelectuales y jóvenes, mejor conocidos por los indignados en Europa, Brasil y Estado Unidos, por citar los más conocidos. Estas protestas, señalan el creciente malestar por las políticas de las autoridades que sin recato alguno, apoyan a los dueños del capital, a costa del bienestar de clase trabajadora, recortando las prestaciones sociales y los salarios. La locura del capitalismo salvaje no tiene límite, los gobiernos y los representantes populares son empleados de las grandes corporaciones, que imponen las reglas del juego: más ganancias para las grandes fortunas y menos participación en la economía para los asalariados.

 

Y bueno, el Programa que hoy continuamos analizando, no abordo el tema central de la problemática laboral: las remuneraciones de la mano de obra. No podemos pedir peras al olmo, la burocracia encargada de este Programa es una expresión total de los empresarios. Esta afirmación está sustentada por que a partir del reciente Foro Internacional sobre Salarios Mínimos, Empleo, Desigualdad y Crecimiento Económico, organizado por Miguel Ángel Mancera, Jefe de Gobierno del D.F., en coordinación con José Narro Robles, Rector UNAM, Antonio Prado, de la CEPAL y Jesús Alfonso Navarrete Prida, Secretario del Trabajo y Previsión Social, este último funcionario, se manifestó en contra de los incrementos de los salario mínimos (SM), en este sentido el señor Agustín Carstens, Gobernador del Banco de México, fue más enfático, expresando su rotundo rechazo a un incremento de los SM, por qué según él, se desatará una mega inflación. Claro esta posición del gobierno federal fue aplaudida por los representantes de las cúpulas empresariales. La posición de los líderes sindicales es el silencio, olvidando su principal función: el bienestar de sus agremiados.

 

El tema del poder adquisitivo de los SM en México, por donde quiera que se aborde, todos coincidimos que no alcanza para adquirir lo más básico. Destaca por su profundidad y la consistencia de seguimiento del poder adquisitivo del SM, la del Centro de Análisis Multidisciplinario (CAM) de la UNAM, institución que a través de los años hace un levantamiento del cuestionario de precios de los productos básicos de la Canasta Alimenticia Recomendable (CAR). En su última publicación del primero de mayo del presente año llega a la siguiente conclusión: “El salario mínimo general para 2014 es de $67.29, sin embargo el ingreso que se requiere para adquirir solamente los alimentos nutricionalmente recomendados -y que constituyen la CAR- para una familia tendría que ser de $184.96 pesos por día, por tanto, habría que aumentar $117.67 pesos al salario mínimo diario”. La Cepal recomienda dos SM para adquirir la canasta básica. Por lo antes expuesto, el gobierno federal y los grandes empresarios, están en contra de la postura, donde factores de la producción (capital y trabajo) reciban la parte correspondiente de los incrementos de la productividad, y están a favor de un SM real, quitando los impactos inflacionarios ajustados para abajo.

 

Con base en la anterior y con los resultados para Veracruz de la Enoe-INEGI, para el segundo trimestre del 2014, encontramos 1 millón 332 mil personas ocupadas que ganan hasta 2 SM, con incremento de 91 mil respecto al cierre del 2010. De acuerdo a la Cepal estos trabajadores pasan hambre y hay un aumento de la población en esta condición. Con la misma orientación, pero con el criterio del CAM, a las cifras antes citadas se le agregaría el segmento de 3 SM, sumando 1 millón 899 mil, con un aumento de 239 mil 103 personas que la pobreza extrema los castiga. Por respecto a los amables lectores y dejando de citar cifras, la suma del personal bien remunerado (de 3 y más 5 SM), empequeñeció. Para completar el cuadro, el acumulado del presente año de empleo formal (IMSS) es de menos 16 mil 130 plazas al mes de julio, ubicando al Estado en el ámbito nacional como el primer gran perdedor de empleos. Vientos negros de la pobreza campean el territorio veracruzano.