En descomunal bronca jurídica, pero más histórica, se han metido quienes decidieron trasladar a la señora María Josefina Gamboa del presidio en que se encontraba hasta el penal de Tuxpan, en el norte de la entidad. Ya de por sí el proceso que se le sigue a la señora Gamboa está severamente contaminado con ribetes políticos y por esta inexplicable decisión la convierten en una aparente víctima de pasiones obcecadas, lo que genera la percepción que se utiliza el poder eventualmente adquirido para administrar muy a modo la justicia en contra de quien no se somete. Esa es una actitud irreflexiva, carente de la templanza jurídica y política que debe tener toda decisión de mando; la cólera, como el cólera. son enfermedades que obnubilan el pensamiento y a nada bueno conducen.