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De repente el alcalde Américo Zúñiga empezó a promocionar una obra pública “sin precedente” y no ha habido día en que no se deslice esa idea. Sin embargo, con las declaraciones del delegado de la SEDATU, Pedro Yunes Choperena, se descubre que es esta dependencia la que está soportando junto con el ayuntamiento el gasto de las obras en varias calles de Xalapa. Las de Hidalgo y la calle de Pípila son costeadas  con programas de SEDATU. Finalmente a los xalapeños lo que importa es que algo se haga porque la capital lo necesita, pero no se vale presumir con sombrero ajeno.