Por Mario Javier Sánchez de la Torre

24 de Septiembre del 2014

 

 Desde hace aproximadamente un poco más de tres años, tiene conocimiento la población de esta entidad federativa sobre el tema denominado: el Estado “próspero quebrado”. Pues es muy común escuchar en la mayoría de las pláticas no solamente de café, sino de cualquier ámbito, que la administración estatal actual le debe dinero a casi todos los sectores que integran la ahora ya precaria economía veracruzana, incluyendo hasta a los apartadores de lugares para estacionarse en la vía pública, actividad que está fuera de la ley, pero que la diligente, eficiente y vigilante celosa de que se cumpla la normatividad al respecto, la Dirección de Tránsito y Transporte del Estado permite se presente, principalmente en el Centro Histórico de esta capital, sin que a la fecha haya dado alguna explicación del ¿Por qué? Pero que seguramente usted estimado lector ya adivinó.

 Lamentablemente lo citado es cierto, bástenos citar como pruebas de esta lamentable situación que vive Veracruz la interminable serie de reclamos que a través de diferentes medios de comunicación, incluido el internet, se han hecho del conocimiento público, cuando ha habido empresarios y dirigentes de la clase empresarial que han tenido el valor suficiente de reclamar lo que es suyo a la actual desprestigiada administración estatal.

 Desprestigio que no se debe solamente a la no transparencia y pésimo manejo de los recursos públicos, en otras palabras, los recursos de todos los que vivimos en estas tierras y pagamos nuestros impuestos. También a otra situación que puede que sea más lamentable que lo mencionado, me refiero a la falta del perfil para los cargos que ocupan, pero que no desempeñan, de casi todos los servidores públicos del actual gobierno del Estado de Veracruz, pues independientemente de la falta de carrera en el sector público de la mayor parte de ellos, también se tiene que sumar su falta de escolaridad a nivel licenciatura, por lo que podemos entender, los que sí fuimos a la escuela y también estudiamos, el porqué de su proceder tan deficiente y en algunos casos de dar risa de gran parte de ellos.

 Claro que lo que señalo en el párrafo anterior se me puede refutar, indicándome que no estoy en lo cierto. Pues dentro del deficiente grupo de cuates que cobran en las nóminas del gobierno del estado como servidores públicos de primer nivel, hay varios que ostentan los niveles académicos de maestros y doctores. A lo que solamente nos resta contestar humildemente, si estas maestrías y doctorados son como el doctorado que obtuvo el gobernador anterior, que valor “académico” pueden tener. Pero lo más grave. El valor académico es, en un momento dado lo de menos; qué conocimientos pueden tener quienes se ostentan como maestros y doctores en algunas disciplinas de nivel superior, quienes nunca asistieron a las aulas a recibir instrucción alguna al respecto. Ninguno, como se les nota. Títulos de doctorados y maestrías obtenidos en universidades patito de otras entidades federativas del país, así como también del extranjero, principalmente de España, pues además del mal castellano que hablan, no tienen conocimientos de otro idioma, por lo que no pueden ser de Francia, Inglaterra, Alemania o Suecia, por solamente citar algunos países. Por lo que vale la pena citar, que cuando se trata de tramitar alguna beca o poder asistir a alguna universidad de otro país a cursar un posgrado, siempre se solicita tener conocimientos del idioma del país en cuestión.

 Por todo lo expuesto se comprende, más no se justifica y menos se aprueba la quiebra de las finanzas estatales. Los ejemplos están a la vista de todos y en esta ocasión, no solamente de los veracruzanos y los mexicanos, sino también de los países latinoamericanos y por razones de cobertura de prensa internacional, también del mundo. La falla en la edificación de las Villas Olímpicas, la quiebra en que se tiene al Instituto de Pensiones del Estado, los adeudos con las instituciones de educación superior estatales como la Universidad Veracruzana (UV) y la Universidad Popular Autónoma del Estado de Veracruz (UPAV). El alto índice de corrupción detectado en el famoso -por el tiempo que lleva en construcción- túnel sumergido de Coatzacoalcos (ya debe de estar por llegar a Cuba) y los adeudos millonarios a los empresarios de la industria de la construcción de esta entidad. Así las cosas actualmente en Veracruz. Por lo que surge el cuestionamiento ¿Cuál será el panorama después de los Juegos Centroamericanos? ¿Cómo se enfrentará el próximo proceso electoral? ¿Quiénes son candidatos a Pacho? Preguntas sin lugar a dudas interesantes, no lo cree así estimado lector. Aunque puede ser que usted ya tenga en mente algunas respuestas. Compártalas. Hasta el viernes.

 

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