Por Virginia Duran Campollo

4 de Septiembre del 2014

Acompañado de sus socios principales, los poderes fácticos del país; con una escenografía faraónica; un estacionamiento VIP en la Plaza Mayor donde se estacionaron automóviles que sumaban millones de pesos, vigilados por guardaespaldas y choferes, Enrique Peña Nieto, elegantemente vestido, promocionó en el segundo año de su Gobierno muy distante al pueblo de México. El ambiente emanaba perfumes finos y se lucían sus mejores galas. Los pudientes ahí reunidos, lo mejor de la clase social, económica, religiosa y política, sumaban un capital millonario. La mirada de muchos brillaba ante el futuro promisorio, que les ofrecía el mandatario con sus reformas. Significaba mayormente las atractivas inversiones, sobre todo en lo energético y el nuevo aeropuerto, de los que muy pocos sacarán reales tajadas. El teatro de siempre, con la modalidad del desprecio presidencial al convertir el Zócalo de la ciudad, donde ondea la Bandera de México, en un cajón de aparcamiento para sus invitados. *** El tema ha sido tratado, continuará por mucho tiempo, y cada quien sacará sus propias conclusiones en la coincidencia de quienes escriben o lo comentan. La realidad es que las acciones hablan más que los discursos y hasta ahorita tenemos más de lo segundo. No podemos celebrar con tanta anticipación, basados solamente en presunción. Peña Nieto debe tener el beneficio de la duda. Actuar con más cautela y menos verborrea. Demuestra que no escucha pues el tema de la corrupción, la mayor exigencia ciudadana, sólo lo nombró una vez mientras 47 veces habló de reformas. Engolosinado con falsos aplausos, cae en el común denominador de obnubilarse con el poder rodeado más de enemigos que de amigos; de negociaciones que de ejercicios de bienestar social y, como va, terminará como todos. *** Es realmente vergonzosa la actuación del titular de Seguridad Pública del estado Arturo Bermúdez, quien de repente aparece sólo para exhibir su ineptitud. La balacera que se perpetró en días pasados en la capital del estado no cuaja. No se sabe si fue un solitario hampón, la infiltración de Los Templarios o un grupo delincuencial, como se comentó en varios medios de comunicación. Lo que más se trata de establecer es lo primero y si es así, que manera tan lamentable de actuar de la policía estatal ya que fue demasiado el despliegue de elementos que debieran estar en dónde realmente se están cometiendo verdaderos delitos. Hasta un helicóptero hubo en ese escenario que más parecía una película de acción, mientras la población entró en verdadero pánico y hasta padres de familia hablaban a las escuelas para pasar por sus hijos. Que los mismos encargados de seguridad sean responsables de la inseguridad es de análisis serio por parte de las autoridades correspondientes federales. *** Se quedará en deseo solamente el “anhelo” del secretario de gobierno, Erick Lagos, quien afirma que “será el mejor secretario de gobierno en la historia de Veracruz”, porque hasta ahorita ha sido el peor y más complaciente con grupos delincuenciales como los 400 Pueblos y el Frente Cardenista. Dos empresas administradas por años, por sus vivales líderes vetustos que son despreciables pues sólo descomponen la vida de la ciudadanía con sus manifestaciones absurdas. Lagos no tiene los tamaños y el puesto le queda grande… como a muchos de sus recientes antecesores. El puesto es de firmeza, talante, gobierno. *** Por más campaña sucia que han querido hacerle al senador José Yunes Zorrilla sus enemigos políticos, nada más no pueden avanzar en sus intrigas. Corrieron la especie de que Fidel Herrera Beltrán le organiza su campaña y que su prensa la maneja Gina Domínguez. Absurdos que cobraban fuerza, por la repetición continúa. Quienes hemos seguido la trayectoria del senador Yunes Zorrilla conocemos, de hace tiempo, su discurso en dónde la honestidad y transparencia tienen prioridad. Imposible considerar que los mencionados bribones, enriquecidos inexplicablemente, pudieran tener esa cercanía. Pepe, como le dicen sus amigos, esta con los veracruzanos en sus recorridos por todo el estado como senador, recogiendo las necesidades de los mismos. Amplios sectores sociales simpatizan con él y no cabe duda que es el candidato natural a la gubernatura del estado. Como estableciera Ranulfo Márquez: “sólo que pasará una hecatombe, José Yunes no sería gobernador de Veracruz ya que es el candidato del presidente EPN y de Javier Duarte”. *** En la pasada reunión de los senadores priistas, la figura de José Yunes sobresalió y brilló en la cercanía absoluta a su amigo Luis Videgaray, Secretario de Hacienda, y el gobernador Javier Duarte. Gráficas muy ilustrativas que hablan de resultados.*** Ante la situación de inseguridad y de violencia que ha venido agravándose día con día en la entidad veracruzana, el Senador de la República, Presidente de la Comisión de Defensa Nacional e integrante de la Comisión Bicameral de Seguridad Nacional, Fernando Yunes Márquez, solicitó al Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, analizar la posibilidad de enviar la Gendarmería Nacional para resguardar la seguridad de los veracruzanos. Muy bien y necesario. *** Cada vez que viene Osorio Chong al estado hace declaraciones que demuestran o que está mal informado o es cómplice al afirmar situaciones que no existen. Se le tiene como irreflexivo e irresponsable. *** Los fidelistas están en desprestigio total, tanto que ponen en riesgo al PRI estatal de perder posiciones importantes si algunos de ellos insisten en ir en las próximas elecciones. *** Y para las agruras del mole…usted sabrá qué tomar. Hasta la próxima.