La insistencia en los actuales tiempos radica en que se quiere ser el “mejor” secretario de la historia; en que las festividades carnestolendas serán “las mejores de la historia”, en que la fiesta en honor de la Virgen de la Candelaria y las festividades de El Tajín serán “los mejores de la historia, en que los Juegos Centroamericanos y del Caribe serán “los mejores de la historia”. Ojala alguien explique en qué consiste esa singular concepción respecto de lo histórico.