En un principio el peligro estaba en zonas desoladas, apartadas de la población, en sitios con poca gente, de tal manera que se buscaban los centros concurridos para evitar la acción de los maleantes. Desafortunadamente estos le han perdido respeto a las fuerzas del orden y ahora roban en domicilios con gente adentro e irrumpen en oficinas. Tal como sucedió ayer en la ciudad de Minatitlán, en donde un comando armado se introdujo al despacho del abogado Cipriano Puertas, quien fue asesinado al intentar impedir el secuestro de su hijo del mismo nombre y también abogado que horas después fue liberado. Este caso, combinado con el rumor de la muerte de la niña Karime Cruz que fue secuestrada hace dos meses en Coatzacoalcos eleva la percepción de inseguridad y el descontento contra los responsables de ponerle fin.