No que pudiera ser falso lo que afirma el dirigente de la sección 26 del Sindicato Nacional de Trabajadores de Salud, pero es bastante radical la decisión de adoptar la estrategia de brazos caídos por parte de 49 directores de Centros de Salud y 52 encargadas de enfermería afiliados a ese sindicato. ¿Qué realmente hay detrás de todo este movimiento? Porque la actitud adoptada pudiera revelar un malestar dirigido o simplemente acumulado. Si piden una auditoría para confirmar su dicho, llevarla a cabo sería la mejor manera de llegar al fondo de todas esas ollas. Desafortunadamente, el sector salud se ha convertido en un campo de batalla de los grandes intereses que allí se mueven a los que lo último que interesa es la misión que tiene la Secretaría respecto a la sociedad veracruzana.