De los 22 ingenios azucareros que hasta hace poco tenía la entidad veracruzana han dejado de operar La Concha, el Independencia, Nuevo San Francisco y San Gabriel, un suceso muy grave para las poblaciones en las que están asentados; lo peor es que si no mejoran las circunstancias por las que atraviesa la industria azucarera algunos ingenios más pudieran cerrar sus puertas. La demagogia del anterior gobierno estatal presumía que entrabamos a la era del etanol pero no fue sino un cuento chino pues nada se hizo para conseguirlo, entre otras medidas debieron incrementar la extensión del cultivo de la caña para abastecer a los ingenios etanoleros y para producir azúcar. Además, no es barato, aunque no difícil, el proceso de un ingenio azucarero convertirlo en uno etanolero pero requiere de mayor cantidad de caña.