Por Mario Javier Sánchez de la Torre

1 de Septiembre del 2014

 

   Después de todo lo declarado por los diferentes actores políticos veracruzanos, por el momento no se tiene conocimiento en forma clara que pasará con la intención de si la actual administración estatal se definirá o no por apoyar la gubernatura de dos años. Aunque lo que indica que todo salió muy bien, en el caso de que así hubiera sido, es que si la estrategia fue dar a conocer la posible situación, con la finalidad, como dice la sabiduría popular de medirle el agua a los camotes, quien lo planeó saco un diez.

  Y se puede considerar la calificación de un diez, pues desde quien fue el personaje que se encargó de hacerlo -no se sabe si mediante un pago desde el punto de vista político- hasta la álgida discusión que se ventiló a través de los medios, las principales fuerzas políticas de esta entidad se manifestaron abiertamente por medio de los más interesados.

  Así pues ya se conoce abiertamente cuál es el interés por un periodo gubernamental de dos años, así como la calificación e importancia que se le da. Situación que quiérase o no aceptar, en estos momentos va en contra de la tendencia política del país, de alargar los periodos de los alcaldes, y legisladores locales y federales. Pues por parte de todos los partidos políticos que hay en el país, la opinión al respecto es que los periodos actuales de tres años, son insuficientes para poder llevar a cabo una buena administración municipal o trabajo legislativo, en pocas palabras como el comercial del polvo de sabores Tang, todos los desprestigiados integrantes de la clase política mexicana: quieren más.

  Pero ante la actitud de desprecio por una gubernatura de solamente dos años por parte de los que son considerados los más viables aspirantes a candidatos para el cargo, que en totalidad son pertenecientes al género masculino, porque no pensar en el mal llamado sexo débil, el de las aguerridas féminas. Que en la política veracruzana las hay, con una gran preparación y valor, superando en muchas ocasiones a los famosos “hombres”.

  Hasta el momento ninguna de las principales fuerzas políticas de esta entidad ha expresado nada al respecto, lo que obedece a la errónea forma de ver y analizar la situación de una gubernatura de solamente dos años. Así como también al poco valor que les dan a las inteligentes y luchadoras mujeres que forman parte de sus filas.

   De las tres principales fuerzas políticas de Veracruz solamente una ha dado a lo largo de su trayectoria a las mujeres la importancia que realmente tienen como seres pensantes y de trabajo en la vida política. Institución que por obvias y lógicas razones en estos momentos y ante esta interesante y estratégica situación, lleva la ventaja, de presentarse como definitivo el que la actual administración se defina por apoyar las reformas para el periodo gubernamental de dos años.

  Situación que le proporciona una gran ventaja ante las dos fuerzas políticas que le siguen, pues lamentablemente las otras dos no se han preocupado por formar cuadros femeninos hacia su interior que los puedan hacer competitivos. Así que lo único que tendría que hacer el instituto político a que me refiero, es identificar la mujer dentro de sus filas, que por su posicionamiento en el medio de la administración pública de la entidad, le garantice ganar.

  Obviamente que la competencia fuerte de quien resulte elegida, será hacia el interior de su partido, ya que por parte de los otros dos, no se ve a ninguna de sus representantes femeninas posicionadas ventajosamente. El triunfo de la elegida no sería muy difícil y los colores de ese instituto político se posicionarían en el Palacio de Gobierno de esta capital. Hasta el miércoles. noti-sigloxxi@nullhotmail.com