Por Claudia Guerrero Martínez
31 de diciembre del 2014
 

Un gran año y contar con

 inmejorables e inteligentes lectores,

qué más puede pedir ésta columnista.

Feliz Año a todos.

 

La última y nos vamos… este 2014 tuvo grandes sorpresas, pero también tuvo graves traiciones. A lo largo de este año que termina, Veracruz ha sufrido una metamorfosis en su Constitución y algunos la utilizan para beneficio personal y económico. Ejemplos como la Reforma de dos años a la Gubernatura, la reelección de dos años a diputados locales y nueve a Procurador, aunado con la extraña y recién aprobada Iniciativa de presunta derogación de la Tenencia Vehicular.

Hemos asegurado que algunas de éstas han traicionado, pues en el caso de la Reforma de la Gubernatura de dos años, en la cual, el mayor perdedor es el Senador José Yunes Zorrilla… Y les contaré porqué: en el 2009, Pepe Yunes buscaba la candidatura a la Gubernatura, cuando Fidel Herrera Beltrán y el propio Javier Duarte de Ochoa hablaron con el oriundo de Perote, para que él se uniera al proyecto de Duarte con miras al 2010. El trato era apoyar a Javier y él después apoyaría el proyecto de Pepe a la Gubernatura en el 2016. La que aquí escribe le preguntó al propio Pepe Yunes si creía en la palabra de Duarte y simplemente dijo que sí. Al conocer su respuesta, le advertimos que en la campaña de Duarte de Ochoa, Yunes Zorrilla sería sólo una pieza decorativa y no un verdadero Coordinador de Campaña a la Gubernatura. En ese momento, Pepe se molestó por nuestro comentario y desgraciadamente, el tiempo nos dio la razón, aceptando esto el propio político peroteño.

Después Pepe Yunes gana la Senaduría por Veracruz y por ende se convierte, al igual que Héctor Yunes Landa, en candidato natural del PRI a la Gubernatura. En ese lapso se observaba más apoyo a Pepe que a Héctor por parte de Palacio de Gobierno, ya sea en giras por todo el Estado, Informes de Labores Legislativas, transporte aéreo y terrestre y demás beneficios, y se vislumbraba una gran amistad entre Pepe y Javier Duarte, que desembocaba en una presunción de que “el bueno” sería José Francisco Yunes Zorrilla y muchos actores políticos manifestaron en abierto su apoyo a favor de Pepe.

En los meses siguientes, las encuestas del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN) colocaba a Héctor Yunes Landa como puntero en las preferencias y en segundo lugar, al panista Miguel Ángel Yunes Linares, poniendo a Pepe Yunes en tercero y a la baja. Se observó, mes con mes, que los números disminuían en la percepción de Yunes Zorrilla, gracias a una mala estrategia publicitaria y peor, a los colaboradores que lo rodeaban, quienes en vez de ayudarlo, lo boicoteaban.

Tuvimos una tercera reunión con Pepe Yunes y le hicimos nuevamente la pregunta incómoda: “¿Aún crees que Javier Duarte cumplirá el acuerdo del 2010?” por lo que Yunes Zorrilla sonriente, sin mostrar molestia alguna, se limitó a decirme: “Tiene que hacerlo, es nuestro acuerdo”, y nos explicó, que éste pacto va más allá y llegaba hasta altos funcionarios del Gobierno Federal, para que este se blindara mejor y así, asegurar que las partes no se retracten; pero como todo proyecto político, el que en verdad decide en Veracruz, Fidel Herrera Beltrán, a quien lo enloquece la idea de que un Yunes sea Gobernador, tomó la determinación de enviar a Javier Duarte, el Gobernador de papel, para que entregara la Iniciativa de dos años a la Gubernatura, para su aprobación en el Congreso de Veracruz, y así gestar la gran traición entre Fidel y Duarte en contra de los priístas Pepe y Héctor Yunes. En ese momento los políticos que decían pertenecer a la corriente pepista abandonaban el barco del peroteño, como ratas cuando el navío se hunde.

Y Javier Duarte, en su pérdida de memoria y de palabra, muestra su verdadera decisión de pavimentar el camino a su real candidato: Alberto Silva Ramos. El mal llamado Cisne, se lanzará a la aventura de buscar la candidatura a la diputación federal por el distrito de Tuxpan, para después, hacer la misma estrategia de Javier Duarte de estar como diputado federal por escasos meses y lanzarse como presunto abanderado del PRI a la Gubernatura. Así pretenden imponer la continuidad por dos años más de fidelismo. Lo malo es que se terminaron los virreinatos estatales auspiciados por Gobiernos Federales panistas y hoy la última decisión será tomada desde Los Pinos…

Por lo pronto, observamos a los Yunes rojos en silencio, unidos y quizá planeado estrategias de contraofensiva. Lo interesante de esto es que ellos no se quedarán con los brazos cruzados; y más interesante es que el plan de Duarte de Ochoa se le puede revertir, pero al que dice gobernar a Veracruz y empleado de los veracruzanos no le interesa su futuro político, pero sí, que no le realicen juicio político por sus ocurrencias y malos manejos en su administración sexenal, por eso su afán de imponer a un candidato a modo.

Los meses siguientes serán cruciales para el futuro de Veracruz y la elección de julio del 2015 un termómetro para medir la simpatía del electorado en los partidos políticos. Varios actores políticos se fortalecen con la antipatía priista y además, las pugnas internas en el PRI de Veracruz. Peor, por el generalizado repudio que goza Javier Duarte de Ochoa y su Gabinete de delincuentes desfuncionarios públicos. 2015, un año con muchos cambios y quizá grandes sorpresas y no precisamente para beneficio de los traidores fidelistas…

 

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