El caso del Guerrero turístico nos demuestra que si algunas partes del cuerpo padecen problemas de salud otras están luchando por mantenerse en mejores condiciones, sin menoscabo de los problemas subyacentes, por supuesto. Acapulco y Zihuatanejo están en pie en plena temporada alta de turismo, tienen ya un 78.9 % de ocupación hotelera en la zona Diamante, 87.6% en la Dorada y 58.3% en la Náutica y se espera alcanzar un 90% a partir de este domingo por los festejos de fin de año. En Ixtapa-Zihuatanejo la ocupación hotelera alcanza el 83-3% y en Taxco llega a 52.7%. El éxito es debido a la intensa campaña de promoción bajando tarifas para alentar la visita del turismo, ahora que los acontecimientos de Iguala han afectado la imagen del estado de Guerrero. Sin duda un ejemplo a seguir porque no dejaron a la deriva ni al ahí se va una actividad que genera empleos y divisas para los mexicanos.