Cuando en un país secuestran y desaparecen a 43 jóvenes en una entidad federativa, y en otra se descubre una fosa con cinco cadáveres, en una más encuentran cinco cadáveres calcinados en un cañaveral, en otra un campesino se prende fuego desesperado porque no se le escucha, y el presidente de la república invita a “superar” esos malos momentos, entonces algo anda mal, muy mal.