Tal vez el encabezado sugiera una de las tantas jaladas que gustan expresar desde la secretaría de turismo del gobierno estatal, pero se trata de unas figuras aparecidas en sembradíos del pueblo Magdalena Panoaya, en el Estado de México. Dicen los pobladores que la noche de 24 a 25 se vieron extrañas luces en el espacio y al amanecer distinguieron las extrañas figuras formadas por las ramas de la cebada allí sembrada. Pero un campesino del lugar se encarga de desmitificar el asunto declarando que se formaron debido al fuerte viento que azotó aquella noche. Por lo pronto el fenómeno ha atraído a cientos de curiosos y por allí seguramente caerá Mausan.