Quince ciudadanos solicitaron su registro como candidatos independientes para una diputación federal, de entre ellos solo nueve lograron que su solicitud fuera aceptada, cinco de ellos son pretendientes por Xalapa urbano. Si al final el INE mantiene esas cinco candidaturas en Xalapa habrá catorce candidatos que se repartirán el voto de los xalapeños. En caso de que la única coalición registrada sea la del PRI con el Verde Ecologista, sin duda el voto pulverizado repercutirá en el resultado final y, salvo que los independentistas decidan sumar sus respectivos esfuerzos en uno solo, obtendrá el triunfo el partido que logre controlar su voto “duro”. Las candidaturas independientes son un experimento que viene a airear el ambiente electoral mexicano, en el que destaca el repudio hacia los partidos políticos. Por ahora será difícil que un candidato independiente logre el triunfo pues si bien la irritación social es elevada, aún falta más ciudadanía para hacerle frente al bloque de concreto en que se ha convertido la maraña de intereses partidistas, tras del cual se escuda una clase política que se resiste al cambio y le regatea a la ciudadanía el derecho a vivir en una democracia más transparente y participativa.