Por Virginia Durán Campollo
16 de diciembre de 2014

Carmen Aristegui es un ejemplo como periodista. Conozco el oficio y sé de las variantes y múltiples adversidades que hay que remontar, sobre todo cuando se es mujer, en esta profesión fascinante como lo es el periodismo. Lleno de riesgos, peligros al tiempo de vivencias inolvidables y constructivas. Una profesión que obliga las 24 horas del día, pues la noticia se da a cada minuto.  El compromiso es uno: con la nación. La opinión pública que espera una información fidedigna y una orientación, para crear conciencia.  Carmen es una mujer joven, talentosa, empeñosa y decidida. Admiro su valentía y profesionalismo. Tenemos los mexicanos una deuda con ella, pues debido a un magnífico trabajo de investigación de los reporteros de MVS, se logró destapar una gran cloaca, regularmente se abren después del sexenio, de la corrupción del presidente Enrique Peña Nieto y su consorte La Gaviota.  La información sobre la llamada Casa Blanca y todos los demás inmuebles, inexactitudes y cohechos que esto refleja en el llamado Watergate mexicano. *** Éste ejercicio reporteril de investigación, un género periodístico casi perdido, abre los ojos y permite la libertad de expresión para cuestionar a nuestros gobernantes y exigirles cuentas. Reúne Carmen a un equipo valioso de académicos como Denise Dresser, Sergio Aguayo y Lorenzo Meyer que, cada lunes, tienen una mesa de debate que clarifica, científicamente, las sin razones de nuestra política tan sui generis. Ese tinglado mafioso que sin miramiento y moral alguno saquea las urnas del erario sin piedad, enriqueciendo a la clase gobernante. Mientras el 98%, aproximadamente, de los medios de comunicación nacionales están cooptados por el gobierno, los que pueden ser independientes flotan con penurias mientras los otros son millonarias empresas, dirigidas también por mafiosos.  Dijera López Obrador, “la Mafia en el Poder”. *** No es cuestión partidista sino simplemente una reflexión ética y apegada a la verdad. Esto es lo que tiene al país en ebullición. La corrupción, impunidad, soberbia, despotismo, ineptitud, ignorancia y falta de moral de quienes ostentan el poder. Esa gran estulticia que les impide ver que los mandantes son el pueblo. Ellos los siervos. Funcionarios públicos, no soporte de los poderes fácticos. Carmen no se queda ahí, sólo en su noticiario, sino que realiza entrevistas con personalidades de los diferentes sectores sociales tanto nacionales como extranjeros. Charla con infinidad de representantes populares, estudiosos, investigadores y demás que aportan al intelecto.  Su menuda figura se magnífica frente al micrófono al que dedica un tiempo que no se mide por las horas sino por la entrega. Entusiasmo, dignidad, imprime a su arduo trabajo. Sus detractores –no tendríamos espacio suficiente para su extenso currículo y distinciones– prefieren vender caro su amor, como aventureras, en vez de ejecutar un periodismo acorde a las necesidades básicas del país. México ha dado grandes periodistas que se inscriben en la historia y Carmen Aristegui es uno de ellos. ***Al parecer el periodista Luis Velázquez tiene razón en su percepción del acercamiento de Enrique Peña Nieto con el gobernador Javier Duarte. Persistió el gobernante y tuvo la oportunidad, hasta hace poco negada, de un compromiso directo con el presidente. Tejió fino, sin la sombra de Fidel Herrera Beltrán, y –según nuestras fuentes federales– le ofreció al mandatario sustentar el estado todos los gastos de los Juegos Centroamericanos y del Caribe. Lo que es lo mismo: ni un centavo le costó a la federación. Tal fortalecimiento le dio al veracruzano el mandar al Congreso su iniciativa de los dos años de gobierno, rompiendo con Yunes Zorrilla y Yunes Landa los senadores apuntalados. *** El respetable se talla las manos en espera de la reacción, de quienes eran los posibles candidatos a la gubernatura del estado. Los más dicen que sumarán a Miguel Ángel Yunes Linares, para su candidatura a gobernador de Veracruz por el PAN. Pero todo está aún muy lejano. *** Sólo Pepe no lo vio…pero la traición ya estaba. Era un hecho. Esa lamentable campaña publicitaria, para un simple ejercicio de un informe de un senador fue parte de su sepultura. Rígido, distante en sus espectaculares que remitían a Luis Echeverría y un “México tiene Rumbo”, eran desconcertantes cuando el país se incendiaba. *** Qué es la cercanía real de Jorge Carvallo con el ex presidente Carlos Salinas de Gortari, qué lo hace impune. El principal asesor de EPN, más que Miguel Alemán, le llama por teléfono personalmente. De ahí el desprecio de Jorge Carvallo por los veracruzanos. *** Sentimos no acompañar, con la gran estimación y reconocimiento que le tenemos, a Américo Zúñiga a su primer informe de gobierno, porque no recibimos invitación de Miguel Valera. Tal vez fue por lo que escribimos de su verdadera patrona: Gina Domínguez a quien rinde cuentas de todo movimiento del alcalde.  Muchas felicidades, pues realmente ha habido arduo trabajo y dinamismo. *** Hay que distinguir la labor, por encima de todos, de la síndica Michel Servín la más aplicada en sus tareas. *** Coincidimos en que Vicente Benítez, oficial mayor de la SEV, es un elemento valioso que prefiere manejarse de bajo perfil y trabajar más en la tarea encomendada, por su amigo el gobernador. Su institucionalidad está fuera de cualquier duda ya que en algunos temas que se le han endilgado, no ha tenido ninguna responsabilidad. Sin embargo, con madurez política, ha guardado las formas, que en política son fondo según Don Jesús Reyes Heroles. Muy comprometido, con su responsabilidad. *** En el sector educativo, se ve con entusiasmo que el sucesor del inútil de Mota fuera Flavino Ríos Alvarado, hombre de gran preparación y trato fino como los buenos políticos de antaño. *** Y para las agruras del mole…usted sabrá qué tomar. Hasta la próxima.