La muy posible reanudación de relaciones diplomáticas entre Cuba y los Estados Unidos marca un hito en la historia mundial de nuestros días, dos países que mantuvieron abierta disputa desde 1961 con rompimiento tajante de relaciones económicas, diplomáticas y políticas anuncian hora a través de sus presidentes que romperán el hielo, una oportunidad en la que medió la buena disposición del Papa Francisco. La decisión enaltece a Obama y a los Castros de Cuba, Fidel y Raúl, porque sin duda traerá beneficios económicos a la población de la Isla. Para que todo sea perfecto queda esperar que la sociedad cubana no vaya a ser deglutida por el consumismo que agobia a la sociedad occidental, que prosiga el éxito de su programa educativo y que las ciencias de la salud sigan la línea mostrada hasta ahora.