Virginia Durán Campollo
2 de diciembre de 2014

El gran desprecio de la clase gobernante hacia la población, es el costo ahora de la desconfianza. Pareciera no están escuchando las demandas y están tranquilos esperando todo se diluya con el tiempo o con distractores como lo que hizo su gran aliado Televisa. Un kilométrico chorizo lacrimógeno de casi cuatro días, para desviar la atención del respetable. La muerte de un querido artista como Roberto Gómez Bolaños, el Chavo del 8, con una trayectoria brillante, vitoreada por varias generaciones tanto nacionales como de Latinoamérica. Sin duda un ejemplo a seguir, pero una exageración en lo de sus funerales. La Caja China de Azcárraga volvió a funcionar, para darle unas horas de descanso a su socio en la presidencia.   Sin embargo, la lucha continúa con mucha más fuerza. La exigencia no morirá hasta ver resultados. Los puntos siguen vigentes y si no dan respuestas con claridad y contundencia, la ciudadanía seguirá insistiendo, unidos con gran fortaleza. *** Los errores no se corrigen. La PGR sigue cometiéndolos de forma garrafal, como la aprensión de los 11 jóvenes que fueron enviados a cerezos de máxima seguridad, hoy en libertad por falta de pruebas. Continúan los actos violentos de parte de los elementos de seguridad y policiales, en contra de hombres, mujeres, niños y ancianos de la marcha por la paz. No hay gobernabilidad y toda está al garete. Es definitivo que Peña Nieto no tiene un buen equipo y sus asesores, dentro de ellos Miguel Alemán Valdés quien no cobra, habría que despedirlos de inmediato pues de plano no dan una. Un escándalo nuevo en ciernes es, aparte de la llamada casa blanca, un lujosísimo apartamento de la Gaviota en Miami que arrojaría más casos de corrupción, al igual que las licitaciones con las constructoras Higa y Corso, de Slim, en la construcción de obras públicas importantes de gobierno. Hasta una que llevaría agua de Veracruz a Monterrey y de la cual los regios estarían 28 años endeudados. *** No hay modo, no hay disposición, ni interés por recapitular. Un presidente enfermo y desorientado que no encuentra la brújula. Un país en llamas y una ciudadanía peleada a muerte con sus administradores, es el saldo. Todos los mandatarios y sus equipos, en claro desafío, siguen cometiendo corruptelas y violaciones a los derechos humanos. No se tienden puentes sino que se ahondan caminos. Todos estamos en alerta y pendientes. La prensa nacional, la responsable, según el Universal resume así: “el país presenta una enfermedad grave, diseminada por doquier, sin visos de mejoría, y lo que es peor, sin terapia gubernamental que ofrezca esperanzas. El origen del cáncer anaplásico es el gobierno. El diagnóstico es corrupción, impunidad, compadrazgos políticos, asociación política con el narco, injusticia, pobreza e impericia política”. *** Que fue el servilismo lacayuno lo que utilizó Arturo Bermúdez, para congraciarse con el entonces subsecretario de SEFIPLAN Javier Duarte. Lo llevaba al tiro al blanco y ahí, como un “Rambo” lugareño, se tiraba al piso, contorsionaba, se arrastraba, en todos sentidos, con armas de alto calibre lo que según impresionó a quien sería gobernante. Muy lejano queda cuando en SEFIPLAN, era un simple encargado de bodega.  Hoy uno de los hombres más poderosos y acaudalados del Estado. *** Para alegría de los amigos, el maestro Juan Nicolás Callejas sale airoso de una enfermedad que lo tenía postrado. Los zopilotes…de luto. *** En la mira del nuevo gobierno, según el decálogo peñista, Adolfo Mota, Erick Lagos, Jorge Carvallo, Arturo Bermúdez y el último…lo dejamos en suspenso. *** Que al término de su mandato, Javier Duarte será enviado a una embajada o, tal vez, a una subprocuraduría como la del Consumidor. Aunque a su salida será un empresario muy fuerte, lo es ya, al que finalmente nunca le interesó la política. *** Y para las agruras del mole…usted sabrá qué tomar. Hasta la próxima.