El político de Martínez de la Torre de afiliación priista, Pedro Manterola, suscribe y remite urbi et orbi una reflexión sobre uno de los temas de actualidad veracruzana: “La iniciativa para la micro gubernatura de dos años, tan cacareada y celebrada por el entorno íntimo de Duarte, no se cabildeó, ni consensó, ni habló, consultó o debatió con nadie. Eso demuestra que es una decisión unilateral que desdeña la opinión de la sociedad veracruzana. Cada sexenio se da un reacomodo saludable y natural de proyectos, planes, grupos e intereses. Impedirlo tendrá consecuencias. Pero ellos son golosos, y no sabrían vivir fuera del presupuesto. Si tan seguros estaban de las bondades de su esperpéntica reforma, ¿por qué no debatirla? Porque en realidad pretenden homologar los intereses de una cofradía cerrada, prohijada al amparo de Fidel, bajo su tutela e impulso. Muerto el rey, los bufones convirtieron el castillo de Fidel en el circo de Javier. No les alcanzaron 6 años para cuadrar las cuentas y hacer crecer a un contendiente de mínimos espolones que pueda enfrentar a cualquiera de los Yunes, a Dante o a cualquiera de los políticos veracruzanos de verdaderos tamaños y talento. Por eso la prórroga bianual. Por miedo…” “¿Qué pasaría si en uso de sus talentos y virtudes políticas, Dante, Héctor, José y Miguel, citados en estricto orden alfabético, se sentaran a hablar, y se pusieran de acuerdo para abrir paso solo a uno de ellos, dejar en libertad de elección a sus seguidores y simpatizantes, ganar la mini gubernatura, cambiar la baraja y empezar a jugar cada quien en su propio lado y con su proyecto, con reglas claras y aceptadas por todas las partes? Se acaba la farsa, se cae el teatro…”. Es saludable el debate social.