No es noticia que el gobierno del estado vive una severa crisis financiera desde 2010 a la fecha, pero se ha venido recrudeciendo y este fin de año ha se ha recrudecido haciendo víctima a empleados de varias dependencias, pues hasta esta fecha no se les ha podido cubrir la quincena ni el aguinaldo. A horas de despedir 2014 no pocos empleados de gobierno están en espera de recibir sus prestaciones, es el reflejo de un mal año para el gobierno veracruzano, que obviamente impacta en la población de este Estado antes próspero y con un amplio horizonte pleno de optimismo. Lamentablemente no se espera que 2015 pueda ser diferente, salvo lo que el gobierno federal tenga proyectado hacer en Veracruz, pero tampoco es dable el optimismo porque la reducción de los precios del petróleo no permite suponer que haya suficiente recursos para impulsar el desarrollo nacional. Empezará 2015 con un aumento al precio de la gasolina, es la confirmación de un año que no pinta bien. Perdón por el pesimismo, quisiéramos estar en el error; ojala la realidad de Veracruz en 2015 nos contradiga pero ¿quién hará el milagro?