Antaño los constructores y proveedores del gobierno veracruzano ya sabían que a fin del ejercicio fiscal tenían que hacer peregrinación a las oficinas de la Secretaría de Finanzas para obtener su pago, pero ahora la situación ha cambiado radicalmente y tienen que hacerlo mes con mes. Cansados de que la situación se repita, los constructores que tienen iniciadas obras contratadas con el gobierno han advertido que si no se termina de pagar los anticipos de las obras estas serán detenidas, porque cuando en Finanzas se “hacen un poquito sordos los funcionarios hay que alzarles la voz”.