Por la información que está saliendo a flote nos enteramos de la rapiña presupuestal que existe en ese poder, saturado de empleados que nada hacen porque su número supera con holgura el doble del personal que realmente se requiere. Es indignante enterarnos que los empleados obtienen más de cuatro meses de aguinaldo y que en el pliego petitorio se pide agregarle dos meses más ¿a título de qué cuando no hay competitividad y saldría más barato liquidarlos? Incomoda saber que el dirigente sindical tiene un sueldo de 157 mil pesos y pretende aumento, según la parte administrativa, que difunde la pretensión sindical de un aumento del 50% de sueldo a los empleados de un Poder cuya productividad es ínfima, no deja de ser indignante. Por otro lado están los diputados que no rinden al pueblo lo que debieran, haciendo su trabajo como auténticos representantes populares y no cabilderos del poder ejecutivo solo para obtener más canonjías personales. El drama de Veracruz.