Las cosas se le complican al gobierno de Peña Nieto porque, por un lado no ha podido atenuar el número y la intensidad de las movilizaciones de protesta que se llevan a cabo por todo el país pidiendo justicia para los desaparecidos de Ayotzinapa, por otro, los empresarios afiliados a la Coparmex le piden al gobierno que haga respetar la ley e intervenga para liberar las autopistas que son bloqueadas por movilizaciones de protesta. Muy difícil para el Secretario de Gobernación, a quien debe reconocerse la madura actitud y la experiencia mostradas para enfrentar este duro trance del gobierno, porque o la bebe o la derrama, eh allí la cuestión.