Ayer el gobernador enmendó su error de haber nombrado en Espacios Educativos a una dama que simplemente no cubre el perfil para ese puesto, aunque finalmente ella no tuvo la culpa que allí la pusieran con los resultados que saltan a la vista, como en muchos otros casos. Pero en su lugar nombra Duarte de Ochoa a Pedro Montalvo Gómez, a quien había dado de baja en la Comisión del Agua debido a las denuncias publicadas en su contra. Su paso por esta última dependencia no está respaldado por resultados exitosos y fue acusado de mantener en la nómina a sus familiares, por lo que debe inferirse que ahora el gobernador lo pone en Espacios Educativos porque no encuentra, o no se busca, a quienes realmente cubran el perfil para desempeñar un puesto en el que se manejan programas de impacto social. Este caso como el de la señora Xóchitl nos comprueba que se privilegia el síndrome del amiguismo y la recomendación sobre la utilidad de los resultados para bien de la comunidad.