Por Virginia Durán Campollo 
05 de diciembre de 2014

Soy una mujer profesionista, egresada con mención honorifica, con 38 años en el periodismo nacional. Hasta el momento he sido congruente con lo que pienso y hago. En mi tesis profesional que titulé “La corrupción dentro del Periodismo en México”– a través de investigaciones y entrevistas– doy cuenta de los principales factores que llevan al periodista a delinquir como lo son, principalmente, los miserables sueldos, el cohecho y la falta de preparación académica. Respeto mi profesión y me he entregado con honestidad y dignidad. Creo tener la autoridad para, como periodista, cuestionar a la acaudala empresaria Gina Domínguez Colio, ex Directora de Comunicación Social del Gobierno del Estado, hoy flamante presidenta de la Fundación “Don Aldo” Colosio. No temo a su estrecha amistad con el secretario de seguridad Arturo Bermúdez, que presume. Un periodista segregado por su posición crítica sería uno más, pero el callar me haría cómplice. Hoy México, que no tiene rumbo, necesita honestidad que el propio entorno nacional e internacional exige de los actores políticos nacionales. *** Su currículo no respalda, para los cargos de responsabilidad que ha tenido. En el periódico Milenio, El Portal, me “perdió” dos columnas en las que hablaba a favor de Yunes Zorrilla y por ello renuncié al Consejo Editorial, que precedía Quirino Moreno. Un grupo fraterno, de distinguidas personalidades, que seccionábamos cada jueves con su director, Alberto Loret de Mola. Era solo una reportera, que después se convirtió en jefa de información. Después llegó con los Herrera Borunda–magníficos maestros– y aprendió el saqueo, como prestanombres de Rosa Borunda en el negocio de Manos Veracruzanas según registra su historia en Veracruz, que inició cuando llegó procedente de Quintana Roo cuando la esposa del gober–narco, Villanueva, la sacó del estado y huyó en una cajuela con lo que traía, según cuenta un ex colaborador de ahí. *** Lejano el tiempo aquél de miseria, pues la incrustaron en el gobierno actual y ¡Bingo! Inicia un trabajo deficiente, que va en contra de la imagen de su empleador. Lo mete, por su incapacidad, en verdaderos y lamentables momentos que lo desdibujan a nivel nacional e internacional. Los periodistas muertos en el Estado que nos coloca en el primer lugar a nivel nacional, en esa clara violación a los Derechos Humanos. No cuida los detalles y le hace un daño terrible a su jefe considerado irreversible. Con mucha falta de tablas, se confronta con periodistas importantes de medios nacionales, acabando de darle al traste al asunto. Duarte dormía con el enemigo, en el caso de Madame Gina. Empezó a enriquecerse y se volvió déspota y soberbia. Creó un grupo político, Los Ginos, donde estaban secretarios de despacho como Nemi Dib, Arturo Bermúdez, Jorge Carvallo entre otros. Escandalizó cuando le robaron de su mansión– ocho domésticos y doce elementos de seguridad estatal– 25 millones de pesos en efectivo y en pacas acomodadas en una caja de cartón de jabón. *** Sus apariciones en los mejores centros comerciales locales son de escándalo porque ni la esposa del gobernador, una dama amable y muy discreta, se le reconoce, hace tal alarde como llevar cuatro agentes de seguridad cargándole las bolsas. Esto no sólo es de mal gusto sino indignante, pues el gasto recae en el erario público estatal. Empresas restauranteras, de comunicación y unas radiodifusoras, suman a toda una exitosa empresaria a través de un enriquecimiento inexplicable, que enjuicia en abuso de poder. Hoy pretende ser la ideóloga de su partido, bastante partido como el PRI. Su ambición no tiene límites y asegura que trabaja para colocarse en la Secretaria de Gobierno o como diputada federal, cuando llegué su candidato a gobernador a quien le lleva su campaña de prensa, según presume, de manera tan lamentable como sus espectaculares. *** ¿Qué parte del ya estamos hasta la madre de funcionarios corruptos, no entiende Madame? Los mexicanos bien nacidos y con bases morales firmes, no cejaremos en combatir a sujetos sin escrúpulos y deshonestos metidos a la política. Se juega el destino de nuestro país, en estos momentos aciagos, por una causa principal: corrupción e impunidad. Tenemos la obligación de denunciar y el gobierno actuar en consecuencia. El caso de Madame Gina es vergonzoso. En tres años, más de trescientos millones de pesos. En una excelente investigación, la Premio Estatal de Periodismo y reconocida columnista Claudia Guerrero Martínez, expone los datos fundamentados. ¿Cuándo actuarán las leyes? El decálogo de Enrique Peña Nieto es, en ese aspecto, interesante. Se combatirá la corrupción, fuera de cualquier polémica, o ya no la cuentan. A dos años de mandato, el presidente baja su popularidad como ninguno en la historia; se devalúa el peso; se viene abajo el petróleo; el ex presidente Clinton suspende una visita por la inseguridad del país; su equipo denostado por ineptos; piden justicia Obama, el Papa Francisco, el Parlamento Europeo, mas de cien países del mundo grita ¡Todos somos Ayotzinapa! ¿Así o más difícil? Nuestro deber es denunciar. Ahí está. *** Hoy comparece el Director de Comunicación Social del Estado Alberto Silva y ojalá tome el tema. Le deseamos mucha suerte. Tuvo que hacer un gran esfuerzo, como sucesor de Gina, para resarcir heridas muy profundas, que dejó en muchos periodistas, y es menester reconocérsele. Un buen equipo de profesionales le rodea. *** Y para las agruras del mole…usted sabrá qué tomar. Hasta la próxima.