Marco Antonio Aguirre Rodríguez
12 de diciembre de 2014
  • Va contra designios de la Presidencia
  • Revocación y candidatura ciudadana

Dice el dicho: “A río revuelto, ganancia de pescadores”, y Javier Duarte, con su propuesta de crear un periodo gubernamental de dos años, creó precisamente éste río revuelto, que de entrada ha servido para que tenga una medición de las fuerzas que le son leales hasta el inmolarse públicamente por su postura… Y han sido pocas.

En cambio son muchos los que han reclamado la insensatez de la gubernatura de dos años.

Javier Duarte lanzó la iniciativa en contra los deseos de la Presidencia de la República, donde le reclamaron inmediatamente el que introdujera la propuesta incluyendo la gubernatura de dos años.

La instrucción desde la Presidencia fue en el sentido de consensuar un periodo de transición para homologar las elecciones locales, pero no acortando el periodo gubernamental como se propuso.

Pero también sirvió para definir que los Yunes rojos y los Yunes azules están más que firmes para entrarle a una elección por la gubernatura, por el tiempo que sea, que cada uno por su lado está más que dispuesto a pelear el ser el próximo gobernador de Veracruz.

José Francisco Yunes Zorrilla (Pepe Yunes, como es más conocido) asentó una y otra vez que la iniciativa es inoportuna, inconsecuente y lesiva para la economía del estado, porque genera incertidumbre y proyecta desconfianza hacia los inversionistas, lo cual –por tanto– detiene inversiones.

La propuesta va en contra de la intención de Enrique Peña Nieto, de crear –precisamente– condiciones que propicien incremento de la inversión, de estabilidad financiera, que es por lo que hizo las reformas económicas últimas. Entonces ¿cómo va a autorizar Presidencia de la República un acto que va contra la política económica general de Enrique Peña Nieto?

He ahí la muestra de que las acciones de Javier Duarte fueron motivadas por la desesperación ante la fuga de poder que cada día se le incrementa.

Pepe Yunes en su conferencia fue insistente en decir: “si esta iniciativa no promueve la estabilidad económica ni la estabilidad política, sería bueno saber qué es lo que promueve. Y de todo corazón deseo que los cálculos no les fallen, que las cuentas las tengan claras para poder alcanzar ese objetivo, para quien lo promueve, superior al de la estabilidad política y económica”.

Y en verdad que sí.

Javier Duarte creó éste río revuelto, ¿cuál es su ganancia?, ¿qué interés superior a la estabilidad política y económica del estado lo mueve?.

Pues bien, la ganancia que busca es dejar en el gobierno a Alberto Silva, para que cubra todas las atrocidades que ha juntado y que espera acumular en lo que resta del sexenio.

¿Qué interés superior le mueve?.

¡Ninguno!. Es el puro y mezquino afán de mantener escriturado el poder en el estado, para seguir sustrayendo todo lo que queda.

Pepe Yunes insistió: “quien esté promoviendo esto que haga bien sus cuentas y ojalá que le alcance”, o sea, que se les puede voltear el palito por el chirrión, que las cuentas alegres que hicieron de que todo les será miel sobre hojuelas se les volverá vinagre sobre pan duro.

Por lo pronto para motivar esta discusión este jueves se presentaron dos nuevas propuestas: una del Movimiento Ciudadano para que el próximo periodo gubernamental sea de cinco años, lo cual muestra que hoy Dante Delgado no está con Javier Duarte, como antes estuvo; dos, de Alternativa Veracruzana, para un periodo de transición de dos años en gobernador y diputados y un año para presidentes municipales y homologar todas las elecciones para 2018. Eso definitivamente dejaría al estado en una situación de inestabilidad total en esos dos años.

De la propuesta del AVE, hecha por su diputado Francisco Garrido Sánchez, sin embargo, hay dos elementos que deben ser más que rescatables:

  1. Incluir la revocación de mandato en la Constitución de Veracruz
  2. Y legislar sobre candidaturas ciudadanas.

La revocación de mandato es un reclamo ya hecho para evitar que gobiernos ineficientes se eternicen, mientras que las candidaturas ciudadanas o independientes es una orden que incluso partió del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, junto con la reglamentación para introducir la iniciativa ciudadana y la consulta popular.

Pues bien, el río revuelto muestra más y más de lo que arrastra.

Falta saber cuál es el trasfondo real.

Por lo pronto, sí, que se incluya en las discusiones también la revocación de mandato, las candidaturas ciudadanas, la iniciativa popular y la consulta pública.

¿Quién a favor de esto último?

¿Quién en contra de la gubernatura de dos años?