Se está complicando el parto del Sistema Nacional Anticorrupción porque los grupos parlamentarios no se ponen de acuerdo, lo cual es lógico, recuérdese que forman parte de la clase política de este país: imagínese usted un Sistema Nacional de Integridad Pública con un Consejo Nacional que presida el Ejecutivo federal y participen los gobernadores, ¿sería confiable? Es pregunta, porque tal es la propuesta del PRI, antagónica a la que presenta el PAN en la que se fortalece la Auditoría Superior; la del PRI, en cambio, no reconoce la extinción de dominio en caso de enriquecimiento ilícito, es decir, privilegia el borrón y cuenta nueva. “Hay una negativa casi oficial, de la bancada del PRI”, dice José Trejo, coordinador de la bancada del PAN. El coordinador del PRD, Miguel Alonso Raya también rechaza la propuesta del PRI porque objeta que el presidente participe en el Consejo Anticorrupción: “No es serio lo que se propone. No compartimos que en el Consejo Nacional estén quienes van a ser los entes a auditar, a fiscalizar. El Consejo a nivel nacional presidido por el Presidente, el Consejo a nivel estatal presidido por el Gobernador, entonces, ¿cuál órgano anticorrupción va a funcionar?”