Más vapuleado no puede estar el Congreso del Estado; está demeritado por el deficiente manejo de sus votaciones acríticas e irreflexivas, que le provocan el desahucio de leyes aprobadas por consigna. El turno le toca a la Ley de Pensiones, que no demora en recibir la puntilla de la Suprema Corte de la Nación. Pronto asistiremos a la noticia sobre que el Congreso veracruzano estará votando la adecuación o derogación de la Fracción XIV del artículo 3° y del artículo 19 porque contravienen al texto del artículo 123 de la Constitución General de la República. 4-diciembre.