El presidente Peña Nieto se reunió con los gobernadores de las entidades federativas para reiterarles que el problema de la inseguridad es del Estado, entendido en la acepción de un conjunto de autoridades y de órganos de gobierno que deben asumir sus respectivas obligaciones. Así se los recordó en sus tiempos y con angustiosa reiteración Felipe Calderón, obtuvo, como ahora Peña Nieto, las exclamaciones de apoyo, pero en el hecho todo queda en retórica. “Que nadie escape ni suponga que vendrán otras instancias como las fuerzas armadas y la Policía Federal pare relevarlos de la tarea que es propia de los estados” les recordó el Presidente Peña Nieto y refirió lo que el gobernador de Morelos expresó para ratificar: “aquí no pueden caber excusas ni disculpas; ni suponer que alguien venga al relevo de la responsabilidad que cada orden de gobierno puntualmente tiene”. Esta fue la XXVII Reunión ordinaria del Consejo Nacional de Seguridad Pública, allí Peña Nieto aseguró que ya no es suficiente la certificación de policías, algo que tampoco pudieron hacer los Estados, “sin embargo, ahí están los resultados, los muy lamentables hechos de Iguala.” Enfático dijo el presidente: “he escuchado reflexiones, buena retórica, buenos discursos, buenas reflexiones, pero no puede quedar todo solamente en eso”. Nosotros también hemos escuchado lo mismo.