El año 2014 ya está a punto de concluir, ya es posible hacer una evaluación sobre lo que se hizo y qué dejó de hacerse. Uno de los entes más auditados por la sociedad es el gobierno del estado, pues está a cargo de llevarle beneficios colectivos a la sociedad requeridos para su bienestar. No es fácil enumerar aciertos y fracasos, pero sectorialmente, al menos en la actividad legislativa no le fue bien al gobierno de Duarte de Ochoa, basta mencionar tres casos: en la reforma educativa tuvo que dar marcha atrás; en la reforma a la Ley del IPE está a un tris de que se la considere anticonstitucional y en la ley sobre la homologación obtuvo un rechazo inmediato de destacados actores políticos y sociales. El encabezado no es erróneo porque quien legisla en Veracruz no está en el Congreso Legislativo, allí sólo aprueban los textos que les llegan.