Hace un año hicieron una cirugía por un hematoma cerebral que la mantuvo alejada de sus oficinas por algunos meses; no asistió al mundial de Futbol a Brasil porque recibía a Putín y encontrarse convaleciente de faringitis, ahora, la presidenta de Argentina se fracturó el tobillo izquierdo. Sucedió el percance durante su estancia en una provincia patagónica a donde acudió por primeros auxilios y tuvo la oportunidad de comprobar las carencias del hospital: no funcionaban ni el tomógrafo ni la resonancia magnética, por lo que se trasladó a Buenos Aires. Más o menos similar a lo que hubiera ocurrido a Peña Nieto si por esos motivos estando en Xalapa se atendiera en el Centro de Especialidades Médicas.