Por Silvia Núñez Hernández
08 de diciembre del 2014

Sólo quien lo vive puede saber el grado de dolor que se alberga en el cuerpo como resultado de un familiar secuestrado, levantado o asesinado por parte elementos de las corporaciones policíacas, militares o de la propia delincuencia organizada. Peor aún, cuando el propio gobierno intentando “salvar su pellejo”, da datos sobre la manera de cómo fueron desollados, mutilados, desmembrados y quemados.

Todo esto nos permite cuestionarnos sobre qué grado de polución debe de albergar una persona para poder tener el estómago y el corazón de ejecutar tales acciones en contra de otro ser humano. El caso del joven guerrerense, Julio César Mondragón no es un hecho aislado, pues ya se vivió otro caso similar en Michoacán que viene a impactar a la sociedad mexicana al grado de hervirnos la sangre. Una jovencita de 19 de años, de profesión enfermera, sin considerar ni por un momento estar en riesgo, fue asesinada y desollada con una saña bestial. Su asesinato hace que nuevamente a todos los mexicanos se les abran las heridas aun sangrantes y las cuales no cerrarán hasta encontrar justicia.

México se convirtió en un antes y un después de los sucesos en el municipio de Iguala. Los jóvenes normalistas de Ayotzinapa, abrieron una gran brecha llena de púas entre el poder y la ciudadanía. Marchas, performances, artistas de todo tipo, intelectuales, sinfónicas, futbolistas, las redes sociales literalmente incendiarias en contra del poder, estadios completos; muchas expresiones de diferentes sectores donde todos ellos, con mantas, con cartulinas, con su propio llanto, le brindan apoyo a esas 43 almas que nos duelen a todos. Los ciudadanos se encuentran colapsados pero decididos a transmitir su repudio a cualquier rincón del globo terráqueo. Que el mundo sepa sobre la corrupción latente en la clase política mexicana. Hoy ser político –PRI, PAN, PRD, junto con sus “partiduchos satélites”- es considerado como el peor y más nefasta especie que habita en la faz de la tierra.

Pero la impunidad se pone de manifiesto. Desde el 26 de septiembre del 2014, el puño social se ha mantenido y el mal gobierno se ha atrevido a mancillar el derecho de los ciudadanos a manifestarse. Con reformas estériles y absurdas, con la fuerza bruta de parte de sus corporaciones policíacas, con la infiltración de sujetos que se dicen ser “anarquistas” quienes están comisionados por parte del propio sistema para originar cualquier tipo de actos vandálicos y así justificar golpear a jóvenes estudiantes, maestros, señoras y señores de etapa adulta, personas de la tercera edad y hasta niños. Encarcelarlos indebidamente, fabricarles pruebas, acusarlos con la saña característica de ellos, torturarlos tanto física como psicológicamente diciéndoles que su suerte será la misma que la de los normalistas: una fosa común.

El día sábado 06 de diciembre, a casi tres meses de la desaparición de los jóvenes normalistas, familiares y padres de los 43 estudiantes de Ayotzinapa –aproximadamente 30 mil personas– volvieron a manifestarse. Partieron desde Los Pinos con dirección hacia el Zócalo, donde fueron bloqueados a la altura del hemiciclo a Juárez, donde permanecieron por largo tiempo con intervenciones de los integrantes a dicha manifestación. Posteriormente retornaron hacia el monumento a la Revolución donde se encontraban los padres de los jóvenes, quienes ya habían recibido en ese momento la noticia sobre que uno de los cuerpos desmembrados y quemados, pertenecía al joven, Alexander Mora Venancio.

“Esa información andaba circulando desde medio día por Whatsapp  (…) Pero no teníamos la seguridad de que así fuera (…) Además no nos correspondía emitir cualquier tipo de información sin corroborarla (…) Obvio que al conocerla, la indignación, tristeza y rabia nos embargó a todos” manifestó un activo participante veracruzano, el cual asistió a la marcha nacional en el Distrito Federal.

La información sobre la identificación de Alexander Mora Venancio se hizo viral en minutos en las redes sociales. Los medios de comunicación a nivel nacional aludían que la identificación del ADN por parte de Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), quienes desmintieron por medio de un boletín de prensa, desconocer si los restos encontrados del basurero de Cocula, Guerrero y del río –ubicado en dicha zona– eran del mismo evento a los analizados en Austria para la extracción del ADN. Es decir, aludieron que no existe evidencia científica que pruebe lo que dijeron los supuestos asesinos ni tampoco que el hueso analizado sea realmente los mismos que se recogieron en ambos lugares por parte de la Procuraduría General de la República (PGR) como lo indicó en rueda de prensa a los medios de comunicación el pasado 31 de octubre del año en curso.

 

El boletín:

 

“EQUIPO ARGENTINO DESCONOCE SI RESTOS DE BASURERO DE COCULA Y DEL RIO SON DEL MISMO EVENTO:

 

***No hay evidencia científica que pruebe lo que dijeron los supuestos asesinos

 

El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) informa que el laboratorio de genética de la Universidad de Medicina de Innsbruck, Austria envió los primeros resultados del análisis de las muestras provenientes de restos recuperados en el basurero de Cocula, Guerrero, y de aquellas que, según manifiesta la Procuraduría General de la República (PGR), provienen de la vera del río San Juan de la misma localidad de Cocula.

 

Los resultados confirman la identificación de Alexander Mora Venancio, uno de los 43 estudiantes desaparecidos de la escuela normal de Ayotzinapa. El EAAF ya ha informado a sus familiares y a las 42 familias restantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa, así como a las organizaciones de la sociedad civil que los acompañan. La Procuraduría General de la República recibió también los resultados al mismo tiempo que el EAAF.

 

Esta identificación se alcanzó antes de lo esperado porque la muestra en cuestión se encontraba en mejores condiciones de preservación que todas las otras muestras enviadas a Innsbruck. Por esa razón, fue posible la recuperación de un tipo de ADN (nuclear) que puede ser altamente efectivo en términos de identificación humana y que en oportunidades como ésta, permite obtener resultados más rápidamente que otro tipo de ADN que se utilizan con los mismos fines.

 

El resto de las muestras enviadas al laboratorio de Innsbruck continuaran siendo analizadas, intentando métodos adicionales a los utilizados hasta el momento.

En conferencia de prensa el 31 de octubre del 2014, PGR mostró declaraciones de los detenidos inculpados en las cuales indicaban que habían quemado los restos de los normalistas en el basurero de Cocula, colocando en bolsas de plástico fragmentos de huesos quemados y cenizas recogidas de dichos restos.

 

Según estas mismas declaraciones, los inculpados las habrían arrojado al río San Juan en Cocula. Según indicó PGR al EAAF, el fragmento en cuestión fue encontrado en una bolsa de plástico recuperada por buzos de la policía federal del río San Juan, que fue entregada posteriormente a peritos de la PGR. El EAAF no estuvo presente en el momento en que buzos y peritos de PGR recuperaron dicha bolsa ni participó en el hallazgo de dicho fragmento. El EAAF fue convocado por la PGR al lugar cuando ya se encontraba la bolsa de restos abierta y la muestra en cuestión ya se encontraba junto con otras sobre un área de limpieza. El EAAF participó en otros hallazgos de restos a la vera de dicho río junto a peritos de PGR.

 

El EAAF desea señalar que esto no afecta la identificación pero considera que es importe aclarar que no fue testigo del hallazgo del fragmento que culminó en esta identificación.

 

Por último, en opinión del EAAF por el momento no hay suficiente certidumbre científica o evidencia física de que los restos recuperados en el río San Juan por peritos de PGR y en parte por el EAAF, correspondan a aquellos retirados del basurero de Cocula, como indicaron los inculpados por PGR. Se recuperaron restos humanos quemados y calcinados tanto en el río San Juan como en el basurero de Cocula.

 

Laevidencia que une a ambos sitios por ahora, es esencialmente testimonial; es decir, se desprende por el momento del testimonio de los inculpados. En opinión del EAAF falta aún mayor evidencia física que una los hallazgos de ambos sitios y los exámenes de los restos como el proceso de búsqueda de los desaparecidos deben continuar.

Agradecemos su difusión.

 

Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF)”

——————————————

El deslinde que realizada por parte del equipo argentino sobre la procedencia de esos huesos, el cual fue analizado y que fue determinante en la identificación de Alexander Mora, no se puede saber si fue sembrado por parte de las autoridades que conforman la Procuraduría General de la República. La identificación, hasta el momento le da la oportunidad al padre de Alexander de poder saber si su hijo fue asesinado, dejar de estar en el limbo. Pero no cambia nada para él. Su indignación es igual o peor en contra de este corrupto gobierno. Los padres de los 43 normalistas ya anunciaron que no cesarán en absoluto –ni los mexicanos indignados tampoco– en desconocer el mal gobierno de Enrique Peña Nieto y su gabinete.

La captura de los anarquistas en la caseta de cobro de Cuernavaca por parte de la delegación de Guerrero quienes dirigían a la manifestación nacional en el D.F. –entregados a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y quienes tuvieron que asumir haber sido enviados y trabajar para el gobierno federal– es una contundente evidencia de la forma tan pueril que Peña Nieto y sus “asesores” intentan mantenerse en el poder.

El presidente de la República inició mal su mandato y acabará peor. Los mexicanos deben de aprovechar la posibilidad que le brinda la Constitución Mexicana para derrocarlo.

 

Título Segundo

 

Capítulo I

 

De la Soberanía Nacional y de la forma de gobierno

 

Artículo 39. La Soberanía Nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de este. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno.

El derrocamiento para muchos es un exceso. Para quienes sufren y lloran un ser querido quien fue asesinado por el crimen organizado o por la propia policía o ente militar, es una justa solución. México está herido de tantas muertes provocadas por este gobierno estéril, corrupto, nefasto. Los mexicanos relamen sus heridas y no cesarán hasta sacar de Los Pinos al poder ejecutivo, de las legislaturas y poder judicial. A quienes intenten mancillar a la nación a través de acciones corruptas. México debe de aprovechar blindar las próximas elecciones para impedir las mismas estrategias corruptas implementadas por los partidos políticos. Debe de limpiar la casa, debe despertar de una buena vez, porque este mal gobierno es culpa de todos.

 

Contacto:

 

fueradefoco@nullagnveracruz.com.mx

fueradefoco67@nullgmail.com

 

Twitter:

@AGNVeracruz

 

Facebook

AGNVeracruz

 

Visita www.agnveracruz.com.mx

Periodismo puntual y con sentido