Cuando escuchamos al gobernador Duarte de Ochoa hablar ante sus colaboradores y asegurarles  que Veracruz ha innovado y ha podido resolver los retos a los que ha enfrentado nos viene a mente aquella frase que Elba Esther Gordillo pronunciara en la respuesta a un informe de gobierno del presidente Zedillo: “México tiene rumbo y tiene guía”, que no era sino una manifestación de la clásica obsecuencia de la clase política hacia el presidente en momentos en que parecía que México caminaba a la deriva. Ahora que Duarte de Ochoa pronuncia algo parecido respecto de Veracruz“Veracruz tiene rumbo, un destino que nos hemos fijado, vamos, como dice nuestro lema, hacia adelante”, los veracruzanos desearíamos que ese discurso se convirtiera en una realidad palpable.