Para el presidente Peña Nieto no terminan las angustias de los últimos días, cuando no son las manifestaciones internas, son las publicaciones que se publican en su contra en periódicos y revistas de circulación internacional, A ese esecenario de por sí complicado se aúnan los sustos de la economía: a consecuencia del anuncio de la OPEP sobre una contracción de la demanda de petróleo de un 6% en la compra, la Bolsa Mexicana de Valores lleva tres días de pérdidas; el precio del crudo mexicano suma ya una caída de 46%; el peso se ha depreciado un 6% en solo un mes y se cotiza en 14.55 por dólar. Todo este conjunto escénico diseña un panorama a futuro nada halagüeño para el México de 2015 pues el gobierno federal se las verá negras para completar el gasto, un problema que compartirá con los gobiernos estatales. Así no se lo imaginaba Peña Nieto.