No está oculto para nadie el pésimo estado en el que se encuentra buena parte de la infraestructura hospitalaria de Veracruz, es un problema que viene de 10 años a la fecha, pues poca atención se le ha puesto y los remedios han sido o de discurso o “caseros”, es decir, sólo tapar el problema. Tampoco es ignorado el desabasto de medicinas en los hospitales del Sector Salud veracruzano, lo paradójico es que “las bodegas están llenas de medicinas” como lo han aceptado quienes por allí estuvieron al frente de la Secretaría, sin embargo, por fallas en la distribución el problema sigue sin resolverse. El actual Secretario, Fernando Benítez Obeso, acepta que existe crisis hospitalaria, ya es ganancia, pero preocupa que diga que se están revisando “todas las instalaciones, estamos viendo toda la infraestructura, estamos viendo el mobiliario, yo vengo llegando; se pidió un estado situacional de cada hospital en el cual estamos trabajando porque ésa fue mi promesa que esto iba a ir mejorando conforme vayamos teniendo el estado situacional y visitando los lugares”, porque debe suponerse que ese inventario de miserias ya debía haberse hecho, porque los problemas no son nuevos y el propio Secretario lo sabe porque fue Director en el CEM de Xalapa.