La denuncia que supuestamente se presentará contra la directiva sindical en el Congreso local es producto del pleito que estalló entre el Secretario General del Sindicato y la Administración de la Legislatura estatal; previamente avenidos, cubriéndose las espaldas entre sí, todo caminaba normal hasta que algo provocó la desavenencia, pero si algo es seguro es que para nada tiene que ver ni el bienestar de los sindicalizados ni el patrimonio del Congreso. Con el pleito comadrero salió a relucir el paquete de prebendas asignadas a la dirigencia sindical por parte de los encargados de administrar el dinero público en el Poder Legislativo. Ambas partes llevan culpa, ni a cual irle, porque la denuncia penal debiera ser recíproca.