“Les reventaría el hocico a todos esos putos mugrosos anarquistas de mierda…y que ni se me aparezcan los putos normalistas que los vuelvo a matar a los hijos de la chingada…”, escribió en su cuenta de Facebook, Juan Carlos Carrera Carreño, quien por este exabrupto perdió su empleo en el Instituto Municipal de la Juventud en León, Guanajuato. No es un secreto que la Normal de Ayotzinapa tiene fama de ser un centro proclive a la agitación política y hasta probablemente subversiva, lo saben los vecinos de Iguala, el gobierno del Estado de Guerrero y el gobierno federal; pero de esta realidad a aceptar expresiones como las de Carrera Carreño sin reaccionar en consecuencia, sería auspiciar la anarquía misma.