Hasta dónde llega la descomposición del poder en Guerrero lo refleja el que el gobernador del Estado no haya estado enterado de los motivos por los que el alcalde de Cocula no aparecía por ningún lado, y apenas se enteró que estaba arraigado en las instalaciones de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia organizada (Seido). Esa es una señal de la falta de control que tiene el gobernador de los hilos del poder y que desde el centro no confían en él. Por su parte, el alcalde de Cocula debe estar bien enterado acerca de los hechos del 26 de septiembre pasado, cuando 43 jóvenes normalistas desaparecieron y seis personas más fueron asesinadas, seguramente la información que aporte será reveladora de cuanto ha ocurrido en ese lugar.