Para Reporte Índigo el gobernador de Tabasco, Arturo Núñez, no ha estado a la altura de los retos que significan gobernar ese estado del sureste mexicano: “Núñez tomó protesta hace dos años como gobernador en un ambiente de esperanza y de ilusión por parte de los habitantes de este estado cansados y hartos del saqueo que hubo en el sexenio del priista Andrés Granier, actualmente preso en la Ciudad de México acusado de desvío de recursos… pero hoy…lo que existe entre los tabasqueños es un arraigado sentimiento de decepción por el desempeño de Núñez como mandatario y el de sus colaboradores”. Existe opacidad, incumplimiento de promesas, corrupción en el gobierno de Núñez “…es un gobierno fallido, que mató la esperanza y asesinó la ilusión de los tabasqueños”, opina Mario Llergo, abogado priista que encabeza la voz opositora en Tabasco”. Pone otra referencia, el programa Corazón Amigo, para personas con discapacidad en el que se invertirían 365 millones de pesos pero quedó en sólo 100 millones de pesos mientras que “el gasto en comunicación social del gobierno de Tabasco se ha duplicado con Núñez este año”.