Por Mario Mijares
22 de diciembre de 2014

1.- El senador Héctor Yunes, respecto a la gubernatura de dos años declaró: “la primera estocada a la democracia en Veracruz está dada y toca esperar”, la pregunta es: ¿qué quiso decir? Pues estoy de acuerdo que la palabra “democracia”  impacta a los iletrados, pero señor senador, me voy a permitir citar algunas líneas de la obra extensa de Patricio Marcos, de su Diccionario de la Democracia, para aclarar a usted y al lector de que se trata, esa según estocada a Veracruz.

“La esencia o principio político de la forma de gobierno democrática, es la igualdad, por tanto […]  Las características de la democracia son como siguen: elección de los cargos por todos entre todos; que todos manden sobre cada uno, y por turno cada uno sobre todos; que la designación a todos los cargos se realice por lotería, o a todos menos a los que requieran habilidad y experiencia. […] Otra característica es que ninguna magistratura (gubernatura) es vitalicia” p. 975.

2.- La perversidad es que los oligarcas ha hecho creer que éstos son democráticos, y así se presentan. Pero son estos zorros, que por medio de los medios de información le venden al pueblo de que la democracia además de ser esencial para la vida libre, digna y humana de los pueblos, consiste en que la mayoría vote por uno de ellos. Es decir, que todos los puestos públicos tienen que ser por elección, pero lo más retorcido es cuando nos han metido el temor de pensar que sí no hay democracia en una nación, ni tampoco sufragio, jamás habrá libertad.

No obstante, esta charlatanería de decirle al mexicano que la permanencia en el poder no deben ser periodos cortos, sino más bien largos, lo cual resulta lógico, ya que serán ellos mismos lo que tendrán la supremacía. Pero este esquema es de las sociedades plutocráticas como los EE.UU. y que al día de hoy en toda Latinoamérica, los han implantado para afianzar los gobiernos oligarcas como el caso mexicano. ¡América para los americanos!

3.- Resultaría hasta caricaturesco defender o estar de acuerdo con los dos senadores que aspiraban la gubernatura veracruzana por seis años. Estos están verdaderamente irritados, pero desgraciadamente señores, en política como en la vida, aquel que se enoja pierde. El Partido Revolucionario Institucional (PRI) en más de 70 años, jamás ha sido derrotado en una elección en la entidad veracruzana, y cuando ha sucedido la rescatan en la mesa. La cosa es que al revisar la historia de los gobernadores de ese partido en esta región, ninguno ha presentado un proyecto para el Estado de Veracruz. Y estimados priistas no estoy hablando de planes sexenales, que es otra cosa distinta, pues vaya que éstos tienen defensores de oficio, por ello ganan las elecciones una y otra vez, por tanto reconozco que son numerosos.

4.- El caso sería, que al carecer de un proyecto a largo alcance. ¿A quién de los veracruzanos pensantes, les interesa o se beneficiarían con que hubiera un gobernador por  2, 6 o cien años? En un desayuno con los integrantes de Otero Ciudadano, el senador que desea arribar al poder, exponía que no estaba de acuerdo con llegar a un gobierno de dos años. Según su razonamiento, defendiendo los seis años dijo; “son dos años aprendizaje, dos años para gobernar, y dos años para preparar la salida”. Esto me recuerda a Fidel Herrera, con sus famosos 100 días, en donde según él,  “era para conocer el Estado”, y si no lo conocía cómo es que aceptó ser gobernador. Y entonces que tanto hacen cuando son diputados y senadores. Pero la verdad es que finalmente el señor no lo conocía. El problema es que así administró, sin saber lo que hacía al exterior, pero sí cuantos negocios privados realizó.

3. El cuestionamiento al senador sería, ¿acaso él posee o desea presentar un proyecto para Veracruz? pues ni en sus defensas irrisorias el congresista indignado, nos menciona cuál y cómo podría ser, “ese proyecto de alto calado”, pero esto es lo que menos importa. Sus afanosas declaraciones a la prensa, solamente presentan lugares comunes y diálogos monótonos, que únicamente él mismo se la cree. Porque estoy seguro que los miles de analfabetas que votan no los entienden, y entre ellos el actual gobernador.