Mientras el Secretario de Hacienda, Luis Videgaray, asegura que la economía mexicana va por buen camino, y que incluso en 2016 podría desaparecer algunos impuestos, los empresarios y los analistas de temas económicos no piensan igual, la razón es que los indicadores no demuestran buenos signos para nuestra economía en 2015. De entrada, la brusca caída de los precios del petróleo y la baja en los indicadores de crecimiento económico obligará al gobierno mexicano a acudir a endeudarse aún más para cubrir los paquetes económicos del sector público, entre otros: los pasivos laborales de Pemex y de la CFE, que suman miles de millones de pesos, la amortización y el pago de intereses de la deuda, que ejercerán dura presión al gobierno. Solo de revisar los billones de pesos que tiene el sector público por concepto de deuda provoca vértigo, por si fuera poco, para 2015 habrá más endeudamiento, ¿Cómo puede una economía nacional ir bien con estos truenos?