Frente a la angustiosa situación que viven ya los pobladores de Minatitlán, Cosoleacaque y Coatzacoalcos el anuncio de un posible arreglo es alentador y aparta todo argumento de saber quién cedió o quién resultó beneficiado, porque lo que importa es el bienestar de los cientos de miles de familias veracruzanas que ya llevan más de 20 días sin el abastecimiento regular de agua. Según se ha filtrado, el pliego petitorio presentado por la gente de la Sierra incluye exigencias como obra pública y construcción de carreteras; además, solicitan un porcentaje de los ingresos que recibe la Comisión Municipal de Agua y Saneamiento de Coatzacoalcos y sus similares de Minatitlán y Coatzacoalcos; la construcción de un tecnológico, un hospital regional y clínica del IMSS. Mucho de lo que están solicitando ya está “concedido” en minutas que se han venido acumulando de ocho años a la fecha y que el gobierno ha sido omiso en su cumplimiento. Pero, adicionalmente, los negociadores deben convencer a los grupos antagónicos en Tatahuicapan que, gracias al populismo que todo ofrece y poco cumple, buscan sacar más raja en este asunto.