Marco Antonio Aguirre Rodríguez
15 de enero de 2015
  •  La deuda bancaria subirá a 42,762 millones
  • ¿Dinero para manejos oscuros?

El gobierno de Javier Duarte quiere durante el 2015 allegarse recursos vía deuda por casi 10,000 millones de pesos, como un jalón más a las de por sí deterioradas finanzas del gobierno del estado.

Para lograr esto ya preparan maniobras financieras que salgan de los esquemas de contabilización que tiene la Secretaría de Hacienda, para que las cuentas que se rinden ante esta instancia no crezcan.

Esto también lo hacen aprovechando que la ley de deuda pública del país no ha sido promulgada, que se quedó atorada en el Senado, para “revisión”.

¿Cómo planean obtener los recursos?.

El gobierno de Javier Duarte incluyó en la Ley de Ingresos para el 2015 en el articulo 9 la autorización para conseguir deuda por el equivalente del 5% del total de los ingresos ordinarios estimados para este año, 98,783 millones 692 mil 524 pesos, lo que significa 4,939 millones 184 mil 626 pesos por deuda.

Pero esta no es todo el débito que el gobierno de Javier Duarte planea adquirir durante el presente año, si no que la intención es poder allegarse otros 5,000 millones de pesos más al amparo del “Decreto No. 289” publicado en la Gaceta Oficial del Estado el 5 de agosto 2011, cuando el Congreso del Estado (con Jorge Carvallo al frente) autorizó al Ejecutivo para contratar financiamientos bursátiles o bancarios hasta por la cantidad de 30,000 millones de pesos, por un plazo de hasta 30 años.

Pues bien, este decreto se ha venido ampliando en sus tiempos una y otra vez, porque el gobierno del estado ha tenido problemas para conseguir los financiamientos que quiere a causa de la poca confianza que inspira a las instituciones de crédito, aún cuando los préstamos los ampara en las participaciones federales.

Antes ya han hecho maniobras de este tipo, como un financiamiento por 695 millones de pesos adquirido con Interacciones, que se difundió hasta el 9 de mayo de 2014 por parte de Fitch Ratings, el cual supuestamente se entregó el 4 de diciembre del 2013, precisamente al amparo de la ampliación del decreto mencionado, pero cuyo vencimiento es en enero de 2029, más de 15 años después de adquirido, pero que no fue reportado en los ingresos de ese año.

Este es parte del mecanismo por el que pretenden conseguir los otros 5,000 millones, además de lo autorizado en el presupuesto de este año; otras maniobras se amparan en el refinanciamiento bancario y la recolocación de emisiones bursátiles en la Bolsa Mexicana de Valores e incluso pagares directos con proveedores, para hacerse validos aún después de que termine el sexenio de Javier Duarte.

¿Qué particular puede tener 1,000 millones de pesos disponibles para entregárselos al gobierno de Javier Duarte a cambio de un simple pagaré? Podrían ser, por ejemplo, quienes desean construir las presas sobre los ríos del estado, las compañías mineras, la constructora que quiere la autopista Córdoba-Xalapa, los propietarios de las nuevas plazas comerciales.

¿Puede haber algún otro tipo de particulares dispuesto a entregar cientos o miles de millones de pesos sólo por una promesa? O sea que la deuda que el gobierno de Javier Duarte planea conseguir de esta manera estaría vendiendo ya, de forma directa, el estado, sus riquezas, sus posibilidades, y nadie, absolutamente nadie, lo detendrá, porque tiene a los diputados del PRI y de la oposición a su favor.

Esto será lo primero que hará el gobierno del estado, porque además con ese pretexto buscan llevar la deuda hasta 30 años de ejecución, mientras que lo aprobado por la Legislatura para este año los obliga a liquidar el financiamiento que pretenden antes de que acabe el gobierno de Javier Duarte; por eso es que primero acudirán a este embrollo financiero, bursátil y contable y con particulares, el cual será aprobado por el PRI y todos los diputados afines al gobierno del estado –de ser necesario–, precisamente para dejar libre la autorización por los otros casi 5,000 millones de pesos.

De hecho, si consiguieran este financiamiento nuevo no existe la intención de pagarlo antes de diciembre del 2016 y la muestra es que en este 2015, para el servicio de la deuda se autorizaron 4,769 millones 800 mil pesos, pero sólo para lo ya existente.

Del “servicio de la deuda” sólo se ocuparán para amortización de capital 1,434 millones 516 mil 573 pesos; en contraste, al pago de intereses se utilizarán casi 2.5 veces más, con 3,285 millones, 824 mil 600 pesos.

Frente a la actual deuda pública de 37,823 millones 400 mil pesos, el pago de intereses para este 2015 significa una tasa de un 8.68%, la cual es muy alta. Esto evidencia que los argumentos que el gobierno de Javier Duarte esgrimió para incrementar la deuda de Veracruz, que era para reestructurar las condiciones de pago y que fueran más favorables para la administración pública, fueron falsos. La tasa de interés incluso está por arriba de algunos tipos de créditos comerciales que manejan los bancos.

Javier Duarte no ha podido siquiera conseguir condiciones de pago favorables para la altísima deuda pública que adquirió.

Supongamos que el gobierno del estado cubre su propio programa de pagos (en 2014, no lo hizo) y que sólo adquirirá esta deuda bancaria.

Entonces, tenemos que a la deuda acumulada por el gobierno de Javier Duarte es de 37,823 millones 400 mil pesos, con lo cual su gobierno es el mayor endeudado del país, después del Distrito Federal y Chihuahua.

Pero si el gobierno de Javier Duarte consigue los 4,939 millones 184 mil pesos que planea, la deuda subirá a 42,762 millones 584 mil pesos.

Si Javier Duarte logra que alguna institución financiera le preste estos recursos, con las condiciones impuestas por el decreto de este 2015, significaría que el servicio de la deuda se incrementaría a cerca de 8,000 millones de pesos y el próximo año sería una cantidad por arriba de esta cifra.

Pero para este año no hay previsión alguna para estos empréstitos.

Así pues, si no hay partida asignada para el pago de esas nuevas obligaciones, ¿cómo las van a liquidar?

Por cierto, los acreedores internos del gobierno del estado, si tienen esperanzas de que en este 2015 les van a pagar, vayan perdiéndolas, porque para la “Deuda Pública Interna” sólo destinaron 49 millones 458 mil 827 pesos y serán para la “Deuda Pública contratada con la Banca de Desarrollo y con la Banca Privada”; o sea, proveedores, nada.

El presupuesto de egresos del gobierno del estado (también como anotación al margen) tampoco contempla el pago de los adeudos anteriores con instituciones a las que está obligado a entregarle presupuesto, valga la redundancia, las universidades Veracruzana y Popular Autónoma de Veracruz, a las cuales les adeudan, tan sólo del 2014, 1,800 millones y 18 millones de pesos, respectivamente, según datos salidos de la misma Sefiplan.

¿Y para que quiere el gobierno de Duarte estos recursos?.

Eso es algo que no han dicho, lo que puede llevar a que los mal pensado crean que es para algún manejo oscuro.

¿Será posible?