Si bien son 69 los ayuntamientos que en la revisión del Orfis resultaron con administración fraudulenta, realmente la corrupción permea en todos los niveles de gobierno en donde el que le rasca encuentra. Ayuntamientos como Xico, por ejemplo, que en la cuenta pública de 2012 resultó con daño patrimonial y en la de 2013 andan “volando” 50 millones de pesos, nada se sabe si ya encontraron al ex alcalde o simplemente se anuncia el daño y culpable y dinero se hacen humo, en una de esas nos enteraremos que todavía está “solventando” 2012. En otro caso, en el ayuntamiento de Hueyapan de Ocampo el daño no es menor, allí el presidente repetía en el cargo y en la primera ocasión conoció los caminos del Orfis y salió ileso, nada extrañaría que en esta ocasión en que le encontraron daño patrimonial por 23 millones de pesos, al final nada quede a deber, como en la anterior, y con carta de buena conducta expedida por el órgano de fiscalización se apreste a repetir en el cargo.