A la corrupción o a la ineptitud debe atribuirse el desborde de comerciantes ambulantes en Xalapa. Originalmente se había anunciado que se evitaría el uso para fines comerciales de las banquetas de la avenida Orizaba en los domingos de tianguis, sin embargo ahora están ocupadas en mayor medida y están fuera de control. De igual manera se anunció la prohibición de las ventas de cohetes en las fiestas navideñas, pero todo mundo fue testigo que en pleno centro de la ciudad estuvieron comerciando ese tipo de mercancías. Es obvio que los inspectores de comercio se hicieron de la vista gorda ¿por qué? La respuesta todos la conocemos.