Armando Ortíz
26 de enero de 2015

Justo hace un año, el 26 de enero de 2014, en el periódico Newsver y en otros portales informativos, hicimos una denuncia en contra de Ariana Ángeles Aguirre, alcaldesa de San Andrés Tlalnehuayocan. En ese entonces la llamamos “larva de tirana”, pues la señora, pasando por alto las disposiciones de la Ley Orgánica del Municipio Libre, se constituyó en Cabildo ella sola, al pasar por alto al síndico y a los regidores. El texto publicado hace un año decía lo siguiente: “Como si de una obra de teatro buto se tratara, la primera sesión de Cabildo del ayuntamiento de San Andrés Tlalnehuayocan, municipio colindante con la capital Xalapa, muestra la grotesca consecuencia de permitir que una persona sin preparación llegue a ser presidente municipal. Lo decimos por el video que circula en internet (http://www.youtube.com/watch?v=2b3pEAPeWeE&feature=share), video de 16 minutos que basta para mostrar las imbecilidades, los abusos de poder y la estulticia de una mujer joven, Ariana Ángeles Aguirre, que piensa que ella es el Cabildo, el Ayuntamiento, el Estado, la Ley”.

Pues bien, nadie le puso un alto a esta larva de tirana que por fin, en un año eclosionó y ya es una tirana consumada. Decimos esto porque a finales de 2014 la señora decidió hermosear el centro histórico de San Andrés Tlalnehuayocan. Por supuesto su deseo no es brindar un espacio digno para esta población, sino entregar la obra a uno de sus contratistas que la cobrará como si de la restauración del Arco del triunfo en Francia se tratara.

En sus delirios de tirana, Ariana Ángeles Aguirre ha pasado por encima de los derechos de los vecinos, particularmente del señor Paulino Díaz Alba, cuya propiedad colinda con el edificio del palacio municipal. Pues la alcaldesa se tomó todo el frente de la propiedad del señor Paulino Díaz, quien vive en la calle Rafael Ramírez # 2, quien por supuesto reclamó ese abuso de autoridad, a lo que la alcaldesa le solicitó documentos de esa propiedad.

El señor Paulino Díaz Alba, quien ha vivido en ese domicilio toda su vida, mostró un contrato privado de donación, fechado en el 2003 y con la firma de un juez municipal; la donación se la hizo su padre, Francisco Díaz García, quien construyó la casa en el terreno colindante al palacio municipal. Cabe mencionar que dicho contrato tiene toda la validez que para el caso se requiere. Con ese contrato de donación el señor Paulino Díaz ha estado pagando puntualmente el impuesto predial.

Pues a la tirana alcaldesa ese documento no se le hizo válido y pasándose por el arco del triunfo las leyes y la firma del juez, siguió con su faraónico proyecto de poner arcos para un zócalo que piensa construir frente a palacio, robando metros cuadrados de propiedad al señor Paulino Díaz, dejándolo sin entrada a su domicilio, agrediendo incluso el patrimonio que don Francisco Díaz donara a su hijo.

Ante esta situación Paulino Díaz buscó ante el Poder Judicial de la Federación un amparo para detener la agresión en contra de su propiedad. Por supuesto el amparo le fue otorgado. El 31 de diciembre el Tribunal del Poder Judicial de la Federación hizo caso del reclamo de Paulino Díaz Alba. A la letra la queja del Juicio de amparo número 1929/2014 dice: “Los actos reclamados por la parte quejosa consisten en ‘el tratar de despojarme de una fracción de terreno de un bien inmueble de mi propiedad, así como de realizar sobre dicha fracción de terreno una construcción, sin haber cumplido con las formalidades esenciales de procedimiento para ello”.

Ante las pruebas presentadas, el Tribunal determinó lo siguiente: “se concede la suspensión provisional a la parte quejosa, Paulino Díaz Alba, para el efecto de que las cosas permanezcan en el estado en que actualmente se encuentran y de no haber ocurrido, no se le despoje del inmueble que refiere o en su caso se ejecuta el acto que por esta vía se combate”.

Por supuesto, la tirana alcaldesa, Ariana Ángeles Aguirre, también se pasó por el arco del triunfo el amparo federal, siguió con la obra, siguió con la agresión al patrimonio de un particular, cuya única desgracia es haber sido vecino de palacio municipal.

Y uno se pregunta: ¿Quién detiene a estos tiranos? ¿Qué tipo de influencia tiene una alcaldesa de un municipio pequeño, donde los hombres se dedican al campo y las mujeres a la venta de tortillas? ¿Qué autoridad puede detener a esta tirana que en un año ha cometido una gran cantidad de abusos y todavía le quedan tres años?

El Congreso del Estado, cuyo comandante principal es Juan Callejas Arroyo, y quien debería poner orden a estos abusos, está más preocupado por mantener sus cuentas cargadas de dinero. Callejas Arroyo está intranquilo por la debilidad de su hijo en la Sección 32 y por las metidas de pata por el caso Equipo Liderazgo Mexicano, que sigue robando a la Secretaría de Educación de Veracruz el dinero de las cafeterías escolares, con la complicidad de los funcionarios de las escuelas secundarias.

 

Postdata 1: Hablando de tiranos, Ranulfo Eleazar Hernández, alcalde de Acajete

Otro presidente municipal que se ha convertido en un tirano es Ranulfo Eleazar Hernández, alcalde de Acajete, Veracruz. Tenemos conocimiento que siendo ya 24 de enero de 2015 el alcalde todavía no ha pagado la quincena del día 30 de diciembre de 2014, así como los 15 días de aguinaldo. En los días de fiestas el alcalde obligó a los trabajadores del municipio a asistir a una posada en la que cobró 50 pesos la entrada. Para el pago de sus quincenas los trabajadores tienen una tarjeta en la que se depositaría su sueldo. Sin embargo, el alcalde retira el dinero de esa cuenta y paga en efectivo, como si de una tienda de raya se tratara. Por supuesto no paga a tiempo y hace descuentos a su propio albedrio. En la denuncia que nos han hecho llegar se dice que el alcalde “recorta salarios y dicen que se lo gasta en los mejores bares de la ciudad de Xalapa con sus amigos y hasta secretarias”. Otra vez, ¿quién detendrá a estos tiranos?

 

Contacto: aortiz52@nullhotmail.com