En el PRI no se andan por las ramas en eso de definir candidaturas, nada de reclamos, nada de que fulanito quiere registrarse jugando a la democracia, aquí se hace lo que se ordena y ya; tal parece esa es la expresión que más se acomoda al procedimiento priista para evitar complicaciones en el registro de sus candidatos, como se pudo advertir den Córdoba, en donde el ex alcalde Juan Lavín y el notario público Alejandro Herrera Marín registraron su precandidatura a diputado pero fueron descalificados por la Comisión de Procesos Internos del PRI porque supuestamente no cubrieron todos los requisitos, de esa manera el único registrado es Marco Antonio Aguilar Yunes; algo parecido ocurrió con Constantino Aguilar, ex dirigente de la Liga de Comunidades Agrarias en el Estado, que registró su pre candidatura por Xalapa rural, pero la Comisión de Procesos la consideró improcedente porque no presentó su ¡constancia de militante priista! Eso es la democracia según el PRI.