“Que los que se propongan como candidatos de veras busquen el bien de toda la gente y no nada más su bien personal o el bien de su partido, sino que realmente vean la falta de empleo, las necesidades de la gente que está en las periferias y vayan haciendo las cosas bien; cuánto quisiéramos que los empresarios hicieran bien lo que les toca hacer, hacen una carretera nuevecita y en 3, 4 meses ya están los baches, destruida porque le invirtieron no todo lo necesario”. Casi todos suscribiríamos esa carta, a la que difícilmente los destinatarios le darán lectura.