Los dos pilares de las autodefensas populares que iniciaron una valiente lucha contra las mafias del crimen organizado en Michoacán: el Dr. Mireles e Hipólito Mora están encarcelados por obra y gracia del comisionado del gobierno federal en esa entidad Alfredo Castillo. Mientras La Tuta retoza en libertad, los ciudadanos que decidieron afrontar una lucha contra el crimen y contra las autoridades coludidas con los mafiosos, sufren cárcel. ¿Ese es el Estado de Derecho que proclama Peña Nieto? Bien lo expresa Hipólito Mora: “Me siento como un pendejo, necesito que alguien me explique si es más legal dejarse matar que defenderse”. Para redondear este teatro de lo absurdo, ahora sólo falta que dejen en libertad “por falta de méritos” a Luis Antonio Torres, “El Americano”.