La inseguridad, Ayotzinapa, la corrupción, la complicidad de algunas autoridades con el crimen tendrá un costo político para los partidos, dice el sacerdote Lázaro Prado, de la Catedral de Córdoba. No le falta razón porque, aparte del descredito, los partidos cargan con los errores de los gobernantes que no resuelven los problemas y se enriquecen en sus puestos.